Diligencia apocalíptica

MAD MAX: FURY ROADEn un tiempo dominado por el abuso de remakes, reboots, precuelas y secuelas, de franquicias que otrora tuvieron cierto éxito, George Miller ha rescatado, en un gesto que tiene algo de reivindicación contra el abuso del digital, una saga que parecía amortizada pero a la que ha sabido redefinir y otorgar un sentido más allá del beneficio económico. Mad Máx: Furia en la carretera supone todo un alegato en favor de la acción física, del cuerpo a cuerpo, de lo artesanal e imaginativo del cine de antaño. Quizás por eso, la intención del realizador australiano no era tanto la de continuar la saga, que también, sino la de redefinir el concepto de blockbuster, ese género incombustible que parece, sin embargo, agotado y caduco en cuanto a nuevos planteamientos. Y lo ha conseguido en buena medida por haber sabido mantener la esencia y por respetar tanto la estética western como la representación descarnada de la violencia de la trilogía original. Sigue leyendo

Rechazo al diferente

Imagen
Ocurre a menudo que los géneros, por desgastados, pierden eficacia. Dejan de interesar al espectador si no proponen algo verdaderamente nuevo. La crisis creativa obliga a reinventar viejos géneros. Y en esta nueva búsqueda hay películas, como ocurre con la sorprendente La Cabaña del Bosque, que, con propuestas frescas y originales, consiguen salir indemnes del tedio que supone para el espectador enfrentarse a la enésima película de un género manoseado. Otras en cambio como Retornados, indefinida y confusa en una maraña de géneros, resultan del todo ineficaces en ese intento por aportar frescura. Sigue leyendo

Un slasher experimental

la-cabaña-del-bosque

Cinco jóvenes universitarios deciden pasar el fin de semana en una vieja cabaña alejada de la civilización. Personajes, todos ellos, arquetípicos: dos tías buenorras, un tipo cool, un erudito y  otro que se desvive por la marihuana. Este es el punto de partida de un homenaje al género que desde el propio cartel promocional nos advierte de lo mucho que se aleja de lo convencional. A caballo entre la deconstrucción, la sátira y la parodia, Drew Goddard (guionista de la interesante Monstruoso), debuta dirigiendo una película con mayor trasfondo del que parece, y que sabe reírse de sí misma planteando algo nuevo. Con referencias constantes a otras cintas de terror y adoptando planteamientos ya vistos en la gran pantalla—  CubeBattle Royale o Los juegos del hambre— da una vuelta de tuerca más a un género tan desgastado que hacía evidente la necesidad de una reinvención así.  Y lo cierto es que logra aportar frescura y originalidad al tan maltratado slasher. Sigue leyendo

Transformers: el lado oscuro de la luna

Siguiendo la estela de polvo espacial dejada por el anterior post, los Decepticons de Transformers: el lado oscuro de la luna (2011) toman el testigo de los aliens de Independence Day con el arduo objetivo de invadir la Tierra y atraer a las masas a las salas de cine. Esta película, producida por Steven Spielberg y dirigida por Michael Bay (Armageddon, Pearl Harbour…), es la tercera de la saga Transformers y como sus antecesoras impresiona por su ritmo y efectos digitales pero se queda floja en todo lo demás.

Sigue leyendo

Independence Day, o como exportar el patriotismo al mundo entero.

Dieciséis años han pasado desde que los alienígenas invadiesen la Tierra allá por 1996 pero el ser humano es de memoria pasajera y más aún en esta era de la información dónde un día te invaden los alienígenas y otro los zombies. Así somos, capaces de reponernos de una catástrofe de semejantes proporciones e ir tan tranquilos a tomarnos una hamburguesa con bebida grande. Sin embargo, yo me acuerdo muy bien de cuando se estrenó Independence Day, apenas tenía 8 años y no me dejaron ir a verla. Ahora pienso que tampoco era nada del otro mundo, sólo se ve un par de bichos poco agraciados asustando por encima de sus posibilidades.

Sigue leyendo