“Narrar no es mirar, sino dirigir la mirada”

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Tras cuatro años sin dirigir un largometraje, parece que Rodrigo Cortés (Pazos Hermos, Orense, 1973) ha dado un respiro a su carrera cinematográfica para dedicarse a otra de sus pasiones, la literatura. Ya sea en forma de microrrelatos, con el libro de aforismos ‘A las 3 son las 2’, o de novela, como en ‘Sí importa el modo en el que un hombre se hunde’, el ambicioso cineasta explora otras vías artísticas con acierto y dedicación. Durante la entrevista nos habla de forma reflexiva sobre algunas de las decisiones que ha tomado como director de una corta pero relevante filmografía que le ha permitido rodar con actores extranjeros de la talla de Ryan Reynolds, Sigourney Weaver o Robert de Niro. Hablamos de cine con alguien que un día rompió la baraja con la película ‘Buried’, un trabajo que le dio la autonomía suficiente para llevar a cabo un proyecto personal y ambicioso que precisaba de un salto previo y que acabó titulando ‘Luces Rojas’. Algo que le ha convertido, por méritos propios, en un realizador con estilo  al que sería un error dejar de seguir de cerca. Sigue leyendo

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Lección magistral

8f38f071e781ebd86f5e0241ccb3b9bdCon sólo 30 años, François Truffaut era una figura respetada y admirada en el mundo del cine. Con esa edad contaba únicamente con tres películas en su todavía recién iniciada filmografía, pero ya se empezaban a atisbar rasgos de estilo y propuestas de lo que posteriormente supondría un legado crucial para el devenir del cine moderno. Su etapa como crítico en la prestigiosa revista Cahiers du Cinema precedió a su carrera como cineasta. Aquella publicación, que se extiende hasta nuestros días, veneraba casi por encima de todos los demás creadores a Alfred Hitchcock, un director que contaba con un gran número de admiradores y de no pocos detractores, los cuales defendían que su cine no se alejaba demasiado del mero entretenimiento que ofrecían de manera más eficaz otros realizadores de Hollywood. La veneración por el director londinense –obsesión en palabras de algunos por la constante búsqueda de una figura paternal que le faltó desde muy pronto- nace en parte gracias al empecinamiento de un Truffaut que se afanó en colocarlo a la misma altura que realizadores ilustres como Bergman o Fellini. Con motivo de la presentación de Atrapa a un ladrón (1955), Truffaut y Claude Chabrol entrevistaron al Maestro del Suspense en la Costa Azul, y según cuentan ellos mismos, quedaron fascinados de manera irremediable con su inteligencia y su visión personal del séptimo arte. Esa admiración, con una importante carga reivindicativa, quedó registrada de manera física en un libro que recogía la conversación y las reflexiones que tuvieron lugar durante la extensa reunión de ocho días que ambos mantuvieron en Los Ángeles y que acabó convirtiéndose en un manual básico, capital, para cualquier cinéfilo: El cine según Hitchcock. Sigue leyendo