“Narrar no es mirar, sino dirigir la mirada”

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Tras cuatro años sin dirigir un largometraje, parece que Rodrigo Cortés (Pazos Hermos, Orense, 1973) ha dado un respiro a su carrera cinematográfica para dedicarse a otra de sus pasiones, la literatura. Ya sea en forma de microrrelatos, con el libro de aforismos ‘A las 3 son las 2’, o de novela, como en ‘Sí importa el modo en el que un hombre se hunde’, el ambicioso cineasta explora otras vías artísticas con acierto y dedicación. Durante la entrevista nos habla de forma reflexiva sobre algunas de las decisiones que ha tomado como director de una corta pero relevante filmografía que le ha permitido rodar con actores extranjeros de la talla de Ryan Reynolds, Sigourney Weaver o Robert de Niro. Hablamos de cine con alguien que un día rompió la baraja con la película ‘Buried’, un trabajo que le dio la autonomía suficiente para llevar a cabo un proyecto personal y ambicioso que precisaba de un salto previo y que acabó titulando ‘Luces Rojas’. Algo que le ha convertido, por méritos propios, en un realizador con estilo  al que sería un error dejar de seguir de cerca. Sigue leyendo

Jennifer Lawrence no es suficiente

joy-gallery3-gallery-imageReputado productor, director y guionista, David O. Russell lleva realizando películas con resultados dispares desde 1994. Sus primeros filmes le acercaron a cierta corriente contracultural que otros directores de la época, como John Boorman o Dennis Hopper, llevaban años practicando. O. Russell fue abandonando ese perfil de manera paulatina hasta convertirse en un cineasta más próximo a un estilo comercial y academicista que comenzaba a arrancar en Hollywood. Conservó unos códigos de autoría y estilo propio que aún mantiene y que hacen que su cine siga siendo reconocible. Así, desde la magnífica Tres reyes en adelante, cuando vieron la luz la también magnífica The Fighter, o trabajos interesantes como El lado bueno de las cosas y otros que no lo fueron tanto como La gran estafa americana, David O. Russell fue construyendo las tramas de sus filmes alrededor de personajes muy sólidos interpretados por grandes actores. De George Clooney a Patricia Arquette, de Josh Brolin a Mark Whalberg, hasta Naomi Watts o Amy Adams pasando por Robert de Niro, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, el director neoyorkino no ha dejado de contar con grandes estrellas de Hollywood para que protagonicen sus películas. En su nuevo trabajo, Joy, repiten dos de sus intérpretes fetiche más recientes -Lawrence y Cooper- y rescata a un De Niro con el que ya contó en la celebrada El lado bueno de las cosas. Sigue leyendo